Cuando los formandos son muy pocos, sucede que…

1004 visitas

…Sucede que las cosas en una casa de formación se configuran de modo muy distinto. Quizás no hemos calibrado suficientemente las nuevas condiciones estructurales en las que estamos obligados a funcionar hoy. No es lo mismo disponer la formación para 15 candidatos que tener uno o dos postulantes y novicios en la congregación. Los formadores se tienen que hacer cargo no solo de los contenidos sino particularmente están obligados a reconocer y a enfrentar la dinámica del “hijo único o casi único” en las comunidades actuales.

Nuestra experiencia personal y congregacional nos enseña que cuando los encuadres son claros la formación tiene rumbo. Eso significa concretamente que:
– La estrategia formativa en una congregación pasa, en primer lugar, por la habilitación de formadores que trabajan consigo mismos.

– Eso significa también, la adquisición de herramientas básicas de acompañamiento personal y comunitario.

– Eso requiere la indispensable construcción de mecanismos para hacer acuerdos, darles seguimiento y respetar atribuciones en el ámbito de las casas de formación. Nada más problemático que Superiores (as) Generales o Consejeros (as) con espíritu de “formadores (as)”.
Cruces ofrece servicios diversificados a la tarea formativa en las congregaciones religiosas:

El Curso Sistemático para Formadores (14 semanas intensas con asistencia de lunes a viernes, dedicación completa y acompañamiento personal y grupal). Este es uno de los temas del curso que Cruces ofrece a partir del lunes 29 de agosto de 2016. Quienes participan deben contar con dedicación exclusiva al programa y carta de presentación del Superior (a) mayor.

La Supervisión de Formadores, un espacio de revisión y de mirar junto con otros la propia práctica formativa; son siete sesiones durante un semestre. Se privilegia la supervisión de casos difíciles para ser esclarecidos por el colectivo de formadores. (Sin fecha de inicio programada).

El servicio de Consultoría a los procesos formativos en la congregación. Se trata de una inmersión en los procesos, actores y contenidos formativos de una congregación junto con los responsables institucionales para detectar áreas y nudos problemáticos, además de las oportunidades de cambio susceptibles de potenciarse en términos de tradición, recursos humanos y formativos. (Se requiere pedir una cita para un primer encuentro).

Comentar

¡Hola! ¿En qué podemos ayudarte?
Powered by